Qué cagada que se haya muerto Néstor
Porque con su muerte se perdió la posibilidad de sostener durante veinte años un proyecto nacional y popular. Algo inédito en nuestra historia. Si no te gusta esta denominación porque te parece muy peronista, te lo digo de otra manera: era la posibilidad concreta y nunca vista en nuestra historia de sostener en el tiempo un proyecto en el cual la economía esté subordinada a la política y que se fortalezca el mercado interno. Como pasó en EEUU, por ejemplo, aunque, claro, los yankis lo hicieron hace doscientos años. Hicieron mierda a los indios, como acá, pero detrás de los milicos asesinos iba la locomotora conectando el país, y se parcelaba la tierra y se creaban comunidades fortalecidas por un mercado. Y en estas pampas, detrás del asesino Roca iban los descendientes de Martínez de Hoz y de Biolcatti, que recibieron millones de hectáreas y no fueron capaces de hacer un país; a lo sumo hicieron una ciudad para su uso y abuso. Y gobiernos como el de Néstor y Cristina los jodió, les dolió. Como les dolió el primer Perón. No sé si soy peronista. Pero estoy seguro de que no soy gorila. Gorilas son los que cuando hablan del primer peronismo, lo primero que te cuentan son las historias del luto obligatorio o de las chicas de la UES. Eso es lo único que importa para ellos. No te hablan de la redistribución del ingreso, las mejoras laborales, el ascenso social, los planes de viviendas, la creación de escuelas. Tampoco te dicen que jamás en la historia ellos, los contreras, estuvieron mejor. Porque todos estuvieron mejor. Y cómo les jode la palabra todos, cómo les jode. Gorilas son los que cuando hablan de los últimos doce años lo primero que se les viene a la boca es Lázaro Báez o las carteras de Cristina. No te hablan de la mayor redistribución del ingreso de los últimos cincuenta años, ni de la inversión en educación, de las decenas de miles de pymes que producían, de un mercado interno que movía mucha plata. Pero lo peor de todo es que no te dicen que ellos estuvieron mil veces mejor. En el 2001 me tocó cagarme de hambre, como a mucha gente, y a veces para comer había que ir al club del trueque. Y ahora veo que muchos que hace quince años morfaban del trueque se hicieron la casita con Néstor y Cristina y mandaron a los pibes a la universidad pero eso sí, que suerte que se fue ese gobierno ladrón y autoritario. Lo dicen mientras ahora no saben cómo van a pagar la luz, pero ya nos arrastraron a todos en su ignorancia, estupidez y encono. No creo en dios. No creo que Néstor nos esté mirando desde ningún lado, como he leído por acá. Se hubiera cagado de risa al leer o escuchar eso. Mirar, justo yo mirar, no sean boludos, seguro hubiera dicho. Y a la hora de creer, prefiero creer que dentro de poco vamos a volver al rumbo que empezó un flaco estrábico hace más de trece años y que nos dejó hace seis. |
martes, 1 de noviembre de 2016
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